SEGUNDA RUPTURA DE LA CRISTIANDAD
REVOLUCIÓN DE LA ILUSTRACION:
La consolidación de la modernidad se conforma a través de tres revoluciones que se producen a lo largo del siglo XVIII: primero la revolución cultural y filosófica del iluminismo, luego la revolución socio – política del Liberalismo, que se inicia en Europa pero que comienza a aplicarse en las colonias americanas y luego en Francia. Finalmente tenemos la revolución tecno – económica industrial producida en Inglaterra. Todas ellas van a dar inicio a la segunda ruptura de la Cristiandad.
· Revolución Cultural y filosófica.
· Revolución Socio – política.
· Revolución tecno – económica.
Uno de los procesos más importantes por los cuales se inicia la segunda ruptura de la cristiandad, es la “revolución de la Ilustración”. Este cambio consiste en una nueva concepción de la vida del hombre, en el cual se comprenden una serie de conceptos elementales.
Este proceso comienza a partir del siglo XVII y llega hasta principios del siglo XVIII. La misma se va desarrollando en el terreno cultural y consistió en una nueva manera de ver el mundo a la luz de la razón.
Exaltación de la Razón: El iluminismo sostiene que el hombre por si mismo puede llegar a la verdad, por esto la razón es más importante que los dogmas. Este principio va acompañado por una actitud crítica hacia todo lo que recibe del pasado. Los pensadores desechan viejas creencias, emplean el razonamiento para distinguir lo verdadero de los falso. Estas ideas tienen una influencia directa sobre los métodos de conocimiento: la investigación debe basarse en la experiencia y el razonamiento. Los adelantos científicos fueron muy importantes en este siglo: se reemplazaron las explicaciones “milagrosas o sobrenaturales” por las racionales.
Este pensamiento va exaltar a la razón, considerando que esta, mediante el Progreso, conducirá al hombre hacia el conocimiento y el dominio de la naturaleza. Ahora la razón es divinizada, considerada único juez de la realidad, es la “diosa razón”. Existe por lo tanto, una continuidad y una ruptura entre la cristiandad y la modernidad.
El modelo de ciencia: la física se convertiría en el modelo de todas las ciencias, y la ciencia en modelo de todo conocimiento. Comienza entonces una depreciación de todas las otras formas de conocimiento como la filosofía y la teología.
Los protagonistas: entre los artífices principales de este cambio, podemos encontrar pensadores como: John Locke, Montesquieu, Voltaire, Rousseau, Diderot, Condorcet, etc. Los cuales se llamaron a sí mismos filósofos. (Como intelectuales no creen en la sabiduría eterna que ha bajados a la tierra).
Las ideas y sus fundamentos: todas las ideas se fundamentan en las mismas creencias, que conforman una nueva cosmovisión, una nueva forma ver el mundo, que básicamente contiene cuatro elementos:
· El hombre: el humanismo había comenzado a desviar el interés que los hombres depositaban en Dios, volviendo ahora sus preocupaciones e intereses hacia el mismo. Un hombre autónomo, solitario que va a ser el centro de la consideración sobre el cual sostiene la nueva cosmovisión.
· La humanidad: este hombre rompe con las sociedades naturales como la familia y la nación, que van a ser accidentales. A partir de ahora se los ve integrados a un único grupo de pertenencia que es la humanidad.
· El progreso: por la ciencia y la técnica, la humanidad camina necesariamente hacia adelante, hacia un futuro promisorio. No es algo que pueda llegar a suceder, sino por el contrario, es algo que necesariamente va a pasar.
· El conocimiento y dominio de la naturaleza: lo único posible de conocer es la naturaleza, ya que lo sobrenatural es un invento de la mente humana. Las ciencias nos permiten conocer y la técnica surgida de esta permitirá su dominio.
Pensamiento de Santo Tomas y Voltaire: estas dos posturas, son claros ejemplos antagónicos del pensamiento de esta etapa. Ambos aplican la razón a un conocimiento completo, integro: uno aplicado a Dios y el otro a las ciencias y a las técnicas. La ruptura se manifiesta en que no puede haber dos personas más opuestas en todo: uno es cristianos (Santo Tomas) y el otro predica en contra de la iglesia a la cual denomina la infame (Voltaire). El primero considera que la razón y la fe se complementan y se ayudan mutuamente: la fe ilumina la razón, estando está al servicio de la fe. Voltaire, por el contrario, al desconocer la dimensión trascendente del hombre rechaza la fe y considera que solo sirve para dificultar el desarrollo de la razón. Esto lo lleva, además, a combatir abiertamente a la Iglesia Católica.
El deísmo: es un nuevo modo de religiosidad del hombre moderno. Tiene una imagen de un dios como arquitecto, es decir un dios que crea al mundo y luego lo deja en manos del hombre, para que este ponga sus propias leyes. Será un dios “extra – histórico”, expulsado de la historia del hombre para quien ya no cuenta la providencia divina.
Así los deístas niegan la verdad revelada, los sacramentos y la Virgen María. Van en contra de cualquier dogma. Por lo tanto no hay Revelación sobrenatural alguna, ni mucho menos una historia de salvación. Según esta postura, Cristo no es el hijo de Dios sino un modelo moral para la humanidad, al mismo nivel que cualquier otro filósofo o moralista. Desde ahora, solo será verdadero aquello que mi razón pueda comprobar experimentalmente.


